07 diciembre 2016

3 veces en India

Estoy en India por tercera vez. Desde la 1ra vez que vine, hace dos años, no pude domesticar el obsesivo pensamiento de volver. No pude domesticar mi traste en una silla de 9 a 6. No hubo aumentos de sueldo que me apaciguaran. Ni haber formado parte de la comunidad más hermosa y hippie de Dubai me fue suficiente. La fuerza magnética de esta tierra logró que renuncie a mi trabajo en social media y, con el corazón estrujado, deje a mi familia de amores en Dubai y me suba al avión.

La mochila que llevo hoy pesa con ropa de invierno lista para Himalayas en unas semanas. Por suerte es la única mochila que cargo y de eso se trata este viaje: las montañas, el silencio y el andar liviano, casi imperceptible.

Por ahora la brisa se filtra entre los huecos de esta hamaca al costado de un río en Goa. Los grillos en concierto y la luna que sonríe entre las palmeras me pidien que despegue los dedos del teclado y los observe a ellos por un buen rato. En silencio. Como en un trance obedezco, respiro.

La tercera es la vencida, dicen. Y creo que tienen razón.



20 diciembre 2015

India con Mohanji (Intro)

Bueno, hace casi un mes que volví de India y tengo demasiado para contar.

No solo sobre el viaje y sus detalles en sí sino también sobre situaciones locas, personas que al instante de cruzar miradas disuelven toda necesidad de palabras, conexiones pasadas, lo distinto que fue éste del anterior viaje a India, las sincronías, los mini milagros y las señales.


Por lo pronto quiero compartirles este humilde video y algunas fotos. Tenía pensado compilar algo más pro y menos amateur pero resolví que hay altas chances de que eso no ocurra jamás (o por lo menos hasta el año que viene). Entonces, para darle vida a este blog, y para que sepan que sigo viva, acá les comparto este clip que hice con la ayuda de mi teléfono.




Esto es todo por ahora así que felíz fin de año a todos. Les deseo mucho amor del bueno, ese amor que nace de la gratitud hacia todo y todos y te hace sentir feliz, en paz, libre y liviano cual publicidad de queso light. El amor que hace sonreír sin motivos, que no necesita análisis o explicación. Para este fin de año, para el año que viene y para siempre. Para ustedes, para sus seres queridos, para los no queridos y para los desconocidos también. 
Que fluya.

Perdón por postear tan random 
Paz

















Om Jai Gurudev! 

15 septiembre 2015

Sincronía de Elefantes (y algo más)

"Condemnation without investigation is the height of ignorance."
-W. Palley
Ordenaba documentos y fotos cuando se desplegó frente a mi esta loca sincronía de elefantes.
Primero apareció éste, relajadísimo:

Me lo quedé mirando un ratito, me pegó brevemente la nostalgia de Sri Lanka, no le di mas importancia y seguí clasificando imágenes. De pronto, ese picor intrusivo que aparece siempre cuando uno está concentrado frente al monitor, ese que todos los que tenemos acceso a las redes sociales conocemos: la necesidad de abrir facebook. PARA QUE?! 
Abro, aparece notificación de 2 "recuerdos", uno del año pasado y otro del 2012:

Nostalgia de nuevo, Walking on Air me hace acordar a mis 17 años. Me dan ganas de escuchar ese tema, lo abro, sigo con lo que hacía mientras disfruto viaje auditivo. Termina el tema, me quedo con más ganas de King Crimson. Abro YouTube, pongo "Elephant Talk" de entre la lista y sigo en la compu tratando de encontrar imágenes copadas para armar un concepto, cuando de nuevo aparece: 



Que aleatoria la imagen de ese elefan...CORRRRTAME LA MUSICA! Caen la fichas, la vista se desvía de la pantalla y se clava en algún punto impreciso de la ventana.

1. El elefante de Sri Lanka,
2. El tema se llama Elephant talk
3. Este elefante entre las imágenes

"Jaja que casual, a ver que significará" (porque, ante todo #GORDAMISTICA y #GORDASEÑALES) abro esto y dice:

To the Hindu way of thought, the elephant is found in the form of Ganesha who is the god of luck, fortune, protection and is a blessing upon all new projects. Ganesha in all his magnificently vibrant elephant glory, is intent on bulldozing obstacles on your behalf.

Sonrisa inmensa, claro, era obvio! Tenía que ser Ganapati, él es amor, intelecto y sabiduría. El hijo de Shiva, mitad humano mitad elefante, me estaba tocando el hombro y diciéndome: 
"Pst! Ey vos, acordate que todo está y va seguir estando siempre perfecto."

En ese mismo momento otra imágen de la misma dimensión se me pone a bailar frente a los ojos. Me viene a la mente mi amiga Kripa (de India) contándome que los martes es vegetariana porque es el día de Lord GaneshMiro la fecha y es MARTES! 
Pará pará, era el martes o yo estoy sugestionada flasheando?! Googleo "Ganesh day week" y compruebo que es efectivamente el martes... y algo más.

Toda emocionada, en ese mambo místico hindú en el cual tan a gusto me siento, caigo en la cuenta del hecho sincrónico fantástico final:

El año pasado, en esta misma época, me encontraba en India cenando con simpáticos desconocidos. Había viajado de Mumbai (el casamiento de Kripa) a Goa e iba al encuentro de mi amigo-hermano Sachi (en Hampi) pero tenía que pasar una noche sola en Goa hasta que mi colectivo saliera.  Esa noche, de charla y cena no tan solitaria, pasaba por delante una procesión de hombres cantando y cargando estatuas en sus hombros. Colores, música y fuego, empecé a sentir una hipnótica necesidad de seguir la caravana. Uno de los chicos indios de la mesa se ofreció a acompañarme y así me encontré caminando a lo desconocido entre palmeras y multitudes, en la oscuridad, siendo la única mujer blanca de toda esa horda, con adrenalina y emoción por la mini-aventura pero también un poquito cagada en las patas pensando "quien me manda a hacer esto?". La procesión se dirigía a 2 templos en donde, luego de algunos ritos, llevaban las estatuas a... arrojarlas al mar. 

Resultó ser que se trataba de estatuas, cantos y templo de Lord Ganesh porque era nada menos que Ganesh Chaturthi, la fiesta y celebración anual en su honor! Hace un año, en esta misma época, todos los elefantes y yo estábamos allá, este año también aunque de otra forma.

Gracias al desfile de elefantes que presencié hoy en mi monitor, pude no solo reconectar con esa energía transparente y reconfortante (que en forma de sincronías nos hace sonreir sin motivo aparente) sino tambien revivir un episodio del surreal viaje a India y traerlos a ustedes de la mano conmigo.


Ps. Ese atardecer, en esa playa de Goa, en esa foto que aparece entre mis recuerdos de Facebook, estaba dibujándolo a Sachi al lado de... un elefante.

31 agosto 2015

El recuerdo

Hoy me vino el recuerdo de un pensamiento angustiante que tuve... hace 10 años. Ya DIEZ años pasaron y yo sigo tan joven como siempre, que maravilla *se estira las arrugas, se pone 3 cremas distintas*.

La cosa es que me acordé de cuando tenía 20 años y se me había dado por hacer el work & travel en EEUU. El primer año, de inexperiencia y ansiedad, me anoté en un resort perdido en West Virgina, probablemente el estado menos cool de todo Estados Unidos. La pasé increíble, comí mucha comida de microondas, también comida de restaurant, esquié la temporada gratis, compré tecnología innecesaria, me volví a los 3 meses con algunos ahorros y de novia con un chef yanki.

Al año siguiente la mayoría de mis amigos de aquellos días quisieron más. Algunos probaron ir a Florida o a Hawaii. Yo, como estaba muy enamorada A LA DISTANCIA y planeaba reencuentro, volví al mismo lugar del año anterior. Dos años seguidos (osea 2 temporadas) de West Virginia, dos años de nieve y redneckismo. Pero yo era feliz. Era casi feliz en verdad, había algo que me afectaba la vida y eso era: EL FRIO.

No se si alguna vez lo mencioné pero tengo un enemigo mortal y ese es el frío. Aparte de madrugar (o que me despierten abruptamente), nada me pone de peor humor que el viento congelado en la cara, los dedos inertes, la nariz helada, el entumecimiento sensorial y cargar kilos de abrigo. Not fun.


Así como aborrezco el invierno, amo muy fuerte el verano. Al punto de todos los años contar los días que faltaban, cual Crónica TV, para estar de musculosa y short. Escuchar grillitos a la noche y vivir la despreocupación de los atardeceres de colores en la playa (denle click a esta canción si quieren detalles de a lo que me refiero).

Les decía entonces, el pensamiento que tuve luego de haberme fumado 6 inviernos seguidos, esa duda inquietante (que convenientemente me volvió a la memoria hoy) fue:

"Acaso voy a recuperar alguna vez los veranos perdidos? Dios mío por qué esto? Tanta crueldad me tiene que pasar a mi por favor te lo pido no puede ser así Luis Alfonso Cabrera Lopez Corral!" 

Se veía, desde mi limitada perspectiva, como un dilema que requería cierta reflexión. Creía que eran veranos perdidos que nunca volverían. Y así, como quien no quiere la cosa, se empezó a crear el espiral de DESEO de algo. Deseo de recuperar esos veranos de arena, sol, mar y #CALOR.

Algunos años pasaron y la vida, tan jocosa y complaciente, mirándome con su sonrisita sagaz (cual genio de la lámpara), se encargó de cumplirme el deseo con un gran:

"COMO QUIERAS, nena!" 

Y acá estoy, hace más de un año enviada de una patada voladora, tan inesperada como aleccionadora, a nada menos que: el desierto. Querías calor, arena y sol?  TOMA ESTOS 45°C en DUBAI!! *Plin!*


Igual todo bien con vos, vida. Se que me regalaste 2 años en el paraíso tropical y que estamos las dos acá para hacer lo que sea que yo tenga ganas. Sabés como me di cuenta? Porque además de reírte mandándome veranos eternos, me diste lo que te pedí explicitamente hace algunos posts atrás:
"Si me preguntan si quisiera vivir en un país o ciudad que tenga un adecuado sistema de transporte, donde existan autopistas, trenes y subtes (hace cuantos siglos no piso un subte), me encantaría. Una ciudad que tenga multiplicidad de sabores que probar en las calles, en la cual hayan muchos eventos culturales, una vida nocturna que vaya mas allá de 3 clubes y 4 pubs, en una de esas capitales donde se organizan congresos internacionales y donde confluyen ideas y mentes del mundo, contesto sin dudarlo: ME ENCANTARIA!".
Estaba pidiendo vivir en Dubai y ni sabía.



Será cuestion, entonces, de aprender a afinar bien la puntería.

14 septiembre 2014

email a hermano

Hola gordo,

Te respondo cortito porque estoy desde un cybercafe en una playa en el sur de India (Palolem). Si bien es temporada baja ahora (casi no hay turistas, el ambiente muy relajado y lluvias todos los dias) el precio es relativamente caro por hora (60 rps), al fin y al cabo lugar turistico. Estamos aca porque un amigo (Krishna baba) de un amigo (Panama baba) nos invito a pasar un tiempo en su casa, clases de yoga y libros. Personajes todos, contando historias de como era viajar en India en los 70, cuando no existia "wifi y licuado de frutas" y era dormir donde se pueda, viajar como sea. Tiempos en que los indios no se querian relacionar con los turistas porque "comen bife!" y usan papel en vez de agua.
 

Como te dije estoy en India y vine originalmente al casamiento de unos amigos, aproveche y me quede a viajar y aprender. Todo se dio de una forma muy magica e increible en la cual tengo la suerte de poder viajar sin preocupaciones, sin culpa, sin tiempo. No solo el poder estar viajando en India sino la casualidad de que mi amigo de Sri Lanka, Sachintha, estuviera aca justo al mismo tiempo y libre para viajar juntos por ahi es una de esas casualidades que de tan felices son casi inverosimiles (aunque bien sabemos que no existen las casualidades). Con Sachi hicimos varios viajes por Sri Lanka, siempre estilo improvisado, viendo cada dia que daban ganas de hacer, meditacion, contemplacion, colectivos, trenes, playa, montañas. Asi que estos 15 dias que hace que estamos en India, son un poco una extension de esos en SL.

Leo tus reportes desde el Amazonas, Peru y la naturaleza, gente, viajes de por ahi y te siento y entiendo tanto que no te imaginas. Esa sensacion de que no alcanzan las palabras para describir. Aca lo mismo, ni vale la pena sacar fotos porque no reflejan ni por cerca los olores, sonidos, sensacion del lugar. 

La idea es seguir aca por India un tiempo mas hasta ir a la granja que te conte (no se si te conte) en donde se practican tecnicas vedicas de cultivo organico (creo que Sahan te mostro un video). La emocion y la felicidad que tengo de haber sido aceptada ahi son equivalentes al haber sido aceptada en el mejor MBA del mundo. Estuve saltando por toda la casa un dia entero sin poder creer. Basicamente escribi a este lugar antes de ir a India a ver si me aceptaban para ir a aprender/ayudar ahi. Este lugar es el cielo en la tierra por motivos que exceden este email pero que ya algun dia te contare. Es mi sueño/obsesion desde el momento que supe de estas tecnicas, el aprenderlas y practicarlas. Escribi como botella al mar, esperando respuesta pero sin condicionar demasiado mi felicidad/planes a eso. Me contestaron diciendo que usualmente no aceptan gente, pero que sentian que yo tenia que ir ahi, que se notaba mi interes, ganas, animo y que era bienvenida cuando quisiera. Inexplicable felicidad y cuando digo inexplicable es literal. Es sensacion de estar dando el paso necesario en la vida en el momento necesario y que esto es el comienzo del cambio de una ciclo, que de pronto TODA mi realidad, objetivos, planes estan alineados hacia el mayor bien. 

Felicidad que todavia me dura mientras camino por las calles de India viendo chanchos y gallinas juntos deambulando al costado de la calle. India se siente como casa (no como Argentina) sino como un lugar familiar, no ajeno y en el cual me siento muy a gusto. Quizas son los años que vivi en Sri Lanka, justo le decia Sachs hoy en la playa "Sri Lanka es a India lo que Uruguay a Argentina, o Nueva Zelanda a Australia" y nos reiamos porque es bastante cierto (sobre todo el sur).

La comida, los modos, tradiciones, sentarse, tomar te y ver a la gente pasar. Todo se siente bastante como Sri Lanka, salvo las ciudades grandes. Mumbai (lo poco que vi) es de otro planeta, miseria que nunca en la vida vi. Colombo, la unica ciudad de SL es cien veces mas amigable y mas limpia.


En fin, voy a tratar de hacer el esfuerzo de escribir un poco mas despuess en el blog, contando mini historias y anecdotas del viaje por aca. Es que si bien el estar aca se siente natural y muy parte de mi, no deja de tener la dosis de sorpresa, intensidad, contraste y absoluta y total magia a cada paso, en cada momento.


El casamiento en Mumbai


Scooter y ruinas en Hampi


niños adultos

Goa
  
Mas Goa

29 mayo 2014

Escriba lo que escriba

Hello, we are your ideas, running wildly through your head, at this time. 3:00am is a perfect time to inspire you, splash your mind with liquid, untouchable words, tones, textures and colors like that pomo of yellow paint that fell on the wooden floor of your primary school's art class and somebody accidentally ppssfftt stepped on it making it explode all over. I still don’t know if it was an accident or if she stepped on it on purpose. It was funny anyway. Aah memories, you can always go back there. And hey! Why are you thinking of writing this nonsensical crap just as it comes to your head? Blog about this? Forget it. This is personal and silly. No! Don’t even think of publishing this, it's a terrible idea. You, self-censoring machine, you can do anything you want whenever you want because you are as free as your mind is, remember? Free? How free? What is "being free"? Nothing is really free since all actions and thoughts are conditioned by those that preceded them. Aren’t these thoughts conditioned by the thoughts I had before, by the language I’m thinking in? Why am I even writing this in English if I originally thought it in Spanish?

Funciona un poco así. Uno lanza las palabras al mundo y enseguida esas palabras forman una cerca invisible alrededor de uno. Definiéndolo a uno. Encasillándolo, demarcándolo, delimitándolo. 

Si si, ya se, la realidad la crea uno mismo y lo que uno piensa ES. Las palabras también son geniales puentes de conexión con el resto del mundo. Con el resto del mund…bueno con el resto del mundo con el que uno se pueda entender. Se entiende. Osea que yo en este blog solamente me “entiendo” con el mundo que habla español. Pero pará, yo quiero poder ENTENDERME con todos, sin límite de idioma, de edad, de cultura o de mentalidad. Hmm.

Volviendo al punto, se dieron cuenta que nuestros cerebros operan así, con esa manía psicótica de definir y etiquetar TODO (y a todos)? Definir, etiquetar, almacenar categoría. Miles de ficheros mentales dentro de los cuales pensamos nuestra realidad entera, catalogando, separando, clasificando.

En cual de sus categorías mentales entré yo ahora?  “La chica que desde Dubai ahora escribe en inglés!”, “Una de esas latinas MiamiBeach Spanglish Puerto Rico a la que se le mezclaron los cables” o si tengo mejor suerte “una chica distinta” o “diferente”.  Yo, les confieso, me autopongo en la categoría: “Que te haces la que te complica tanto vivir la vida en bilingüe si hay gente que sabe 3, 4 o más idiomas y ni se inmuta!?”.

Quizás las palabras habladas son un poco más volátiles y menos estáticas que  las escritas. Éstas, las escritas, -y sobre todo las públicas, las que no podes hacer un bollito y tirar al tacho- quedan ahí fijas, mármol de granito disfrazado de megabyte. Y uno viene, cualquier otro día, las lee y piensa: “Pfff en serio escribí eso?”. Sindrome de los que escribimos (o intentamos) y encima pasamos la mitad de la vida online.

Este enriedo comunicativo (idiomatico, offline, online, oral, escrito) pueda quizas explicarse mejor partiendo del hecho que vivi 2 años en Sri Lanka, país donde entre ellos hablan sinhala o tamil (ninguno de los idiomas que puedo entender) y que ahora estoy en Dubai, ciudad en donde hay personas de todas las regiones del planeta que se la pasan hablando entre si en idiomas que a veces ni puedo adivinar. Confuso, si.


Como imaginaran, en este contexto, me la paso el 90% del día interactuando, escribiendo, leyendo, trabajando y a veces pensando en ingles desde hace mas de dos años.  La dualidad al principio no me molestaba en lo mas mínimo, me resultaba entretenida y divertida. Pero ahora se me está convirtiendo en el yunque que, de vez en cuando, en cualquier momento y sorpresivamente le cae al correcaminos en medio de la carrera.

Hablo con mi familia en español, quedo en suspension un par de segundos “como se dice landlord?” y me siento medio tarada, hablo con mi novio en ingles y me rehúso a decir AVOCADO en vez de palta (ni que decir la muchisima gracia que le causa a él la palabra ojota, dice que suena a animal marino). Escribo un par de párrafos en el idioma que salga y, la verdad, a la hora de corregir el texto me resulta mas gracioso, amigable y evocativo dejar la palabra pomo que reemplazarla por "tube", que querés que te diga?

Me entienden? Entiendanmé.

30 enero 2014

Serendipity y el fin de un ciclo

De esos limitados periodos de tiempo que damos en llamar años, viví 29, aunque a veces siento que fueron bastantes más. Cierro los ojos y me vienen imágenes y sensaciones aleatorias de momentos y situaciones que viví.  Parece que no, pero si. Todas esas escenas pasaron en la misma película. Todo en la misma vida.

Creo que estar vivo no es más que una oportunidad física para divertirse y aprender, y quizás por obra de la suerte, el arte de encontrar atajos o la simple realización de que uno es dueño de su propio destino es que siento que voy aprendiendo a hacer de mis días en este mundo algo cada vez más interesante. Así como soy de desprolija, desobediente y volátil… todo funciona, todo parece parte de una graciosa e improvisada obra compuesta de situaciones, personajes y experiencias.  


El andar desprevenidamente en moto por la cordillera de los Andes sin comida, ni señal, ni rueda de repuesto para aparecer en el altiplánico pueblito minero de San Antonio de los Cobres, los actos políticos en localidades perdidas compartiendo el tiempo con extraños personajes del submundo electoral, esos otros días en Brasil flotando en un barco río abajo en el Amazonas durmiendo en hamaca paraguaya, o recorriendo Nueva Zelanda en un auto que tenia la misma edad que yo, acampando en prolijos parques nacionales, los paisajes nítidos y el aire frío. Las noches en la Buenos Aires de amigas, de fiestas de alguien que tenía una banda, los ensayos, las tardes en el río de Vicente López con los compañeros de cine, metegol, pool y cervezas para salvar el domingo. Las mañanas académicas en Pilar mientras las horas pasaban entre política exterior, historia de las relaciones internacionales, teoría de la teoría de la teoría de algo y medialunas de jamón y queso en el parque. Algún año nuevo transcurrido en una isla en Grecia, festejando hasta ver el sol salir desde el mediterráneo. Las mañanas frías en West Virginia, atravesando veredas tapadas de nieve para entrar a trabajar donde los yanquis desayunaban bloody mary con panceta. Kuala Lumpur con couchsurfers festejando el “fin del mundo”  frente a las torres Petronas y una navidad rodeada de los viajantes de la bohemia Melaka. La inverosímil Tailandia, donde la diferencia entre ambos sexos no es tan importante y donde los turistas les dan maní en botella a monos en una isla del mar de Andaman. Las islas Maldivas, Camboya y todo eso que escribí sobre Hong Kong. Indonesia, el nasi goreng, su gente fumando en todas partes.

Y casi dos años transcurridos en Sri Lanka, viviendo en el trópico, con vacas en la calle, frutas exóticas, currys, coco, arroz, amigos de todo el mundo, incontables roadtrips, elefantes en la ruta, tortugas marinas en la playa y tuk tuks por todos lados.
Me gusta creer que el curioso curso que sigue mi vida no es solamente producto de mi inocultable tendencia a girar por ahí, sino que se relaciona de alguna forma con un concepto del que ya hable en este blog así que que quizás les sea familiar:

Serendipity.

Serendipity significa algo así como: el desarrollo de situaciones beneficiosas sin que uno las busque, la ocurrencia de eventos afortunados por casualidad.

Para cerrar el ciclo en el que empecé a intentar descifrar el por qué de mis viajes y de mi existencia en general, ese ciclo que empezó con mi venida a Sri Lanka en diciembre de 2011, me resulta oportuno volver sobre el significado de esa palabra que -oh casualmente!- fue inventada por H. Walpole para describir las felices aventuras de 3 príncipes en la isla de Serendib (antiguo nombre dado a Sri Lanka en la época de los persas).

Siempre creí que tengo una dosis extra de suerte y emismísimo pensamiento de saberme con cierta estrella/buena fortuna, es de alguna forma, lo que refuerza esa realidad. 

Es suerte? Es oportunidad? Es sincronía? Es un poco de todo eso y algo más. 

Mi estadía en Sri Lanka llegó a su fin, y del año y 10 meses vividos acá me llevo la experiencia más intensa, distinta y espiritual de mi vida; de mayor transformación, crecimiento e intensidad que ninguna de las etapas vividas antes. Aunque, una de las mayores certezas de todo este proceso es que me faltan todavía años luz de "crecimiento" y aprendizaje, que esto es solo el comienzo. Cuanto más vivo, más viajo, más gente conozco, más principiante me siento.  Algo como esa típica sensación pre-examen, en donde cuanto más uno lee, mas siente que no sabe nada. Es lindo sentir que queda todavía mucho camino por recorrer.

De las cosas que me vine a encontrar en esta isla hay una en especial que logra hacer de mis días algo más que positivo. Una mirada, un gesto, un submundo de códigos que nos hacen felices. Y a esta altura, lo que les pueda yo explicar en palabras a ustedes, no alcanza. Es lo que es y difícilmente podría ser mejor.

Para hacerla corta:
Novio > entonces > Dubai. 

Para hacerla menos confusa:
Cuando nos conocimos, allá en Oct 2012, nuestros planes eran divergentes e independientes, él planeaba volver a USA, yo planeaba unos meses más en Sri Lanka/seguir viajando por ahí. Meses después, cuando empezamos a salir, ciertas piezas empezaron a ubicarse en cierta forma que todo comenzó a apuntar al hecho de que ir a vivir a Dubai era el paso siguiente. 


Pero...

-Cerebro:  Dubai? Justo Dubai? No era el último lugar del mundo al que considerarías mudarte?
-Yo:  Si… ya se, parece que la vida se me estuviera riendo en la cara, no?
-Cerebro:  Y si… vos fijate, quizás todo esto sea una locura.
-Yo: Es que me imagino viviendo ahí y me da algo de adrenalina, un poco de rechazo y miedo, no sé. Quizás eso signifique que no tengo que ir ahí o quizás signifique que tengo que enfrentar el miedo y dar el paso? Es mejor ser temeraria o cagona?
-Corazón/Intuición: Dejen de analizar tanto todo. No sirve tener miedo sino confianza.
Al final, cerebro y yo terminamos coincidiendo en que, si todo este tiempo todo había salido mágicamente bien, debía de ser gracias a esa dosis extra de suerte pero seguramente también gracias a la intuición que nunca nos falló.

Se que quizás sea un desafío muy grande, se que tendré que cambiar -una vez mas!- quizás ser mas disciplinada, prolija o  enfocada. Se que habrá obstáculos que sortear y hasta la mismísima perspectiva de que las cosas no salgan tan bien, NO me asusta. Dubai, no te tenemos miedo! Si aguanto solo un mes y medio o si logro crecer y adaptarme satisfactoriamente ahí, me es indiferente, se que lo que tenga que pasar, pasar
á y que sacaré lo mejor de ello.

Así que hacia allá vamos con fe, confianza y basados en el sentimiento mas grande de todos, el amor. Nos vamos sabiendo que todo pasa por algo y que esta nueva puerta que se abre nos está llevando a donde tenemos que estar para aprender las próximas lecciones. 

Después de todo, cuando se dejan las preocupaciones y el miedo de lado, cuando se actúa decididamente con amor y confianza en nuestra buena fortuna y juicio, todo termina siendo mas fácil de lo que parece :)


19 noviembre 2013

Soy viajera o que?

Quiero contarles que no estoy muy segura de si soy "una viajera" o no. Si bien es cierto que vivo en un casi constante estado de viaje, el viajar no es una finalidad en sí, sino consecuencia de las sucesivas y felices decisiones de vida que hacen que me haya convertido en una persona que tiene la suerte de encontrarse continuamente en lugares distintos y distantes. Mi vida está conformada por sucesos casi aleatorios, mágicamente conectados entre si. No es un rompecabezas en donde cada pieza encaja con la otra por una cuestión de lógica sino que se asemeja más a un caleidoscopio, donde a cada pequeño giro, aparecen figuras y formas distintas, todas únicas.
Los viajes y situaciones del año 2013, además de mi venida a Argentina (Si! Estoy en Argentina por 3 meses, mucha emoción, ya les contaré mas) incluyeron, mas allá de mi normal transcurrir de días en Sri Lanka:
  • Una mágica e imprevista visita express al paraíso del océano Indico: Las Islas Maldivas (tengo muchas fotos y cosas que contarles de este pequeño destino).
  • 10 días en Indonesia -entre Jakarta y Bali- a causa de un casamiento.
  • Algunos días en Dubai y Abu Dhabi con la finalidad de conocer el próximo destino donde echaré raíces por un tiempo. 

Y, ya que estoy, les cuento los viajes previstos para fines de este año y el 2014:
  • Viajes a distintas provincias de Argentina y Uruguay aprovechando la primera vez de mi novio/fiancee por mis pagos natales... llega en 2 días después de un mes y medio de no vernos! Mucha adrenalina y expectativa :)
  • El volver a Sri Lanka por unos meses y de ahí unos días a India (me debo el viaje a India y cada vez son mas intensas las ganas de conocer esa tierra de sabiduría y contrastes).
  • Casamiento de amigo en EEUU hacia Abril/Mayo.
  • Antes de mitad de año el gran desafío de instalarme por un tiempo en Dubai (y voy a tener que cambiar de nombre de blog, una vez mas!).

Como les contaba, no es que me siento necesariamente a programar destinos sino mas bien estos destinos me suceden a causa de una mezcla de deseo, ilusión y ganas de conocer el mundo pero sobre todo: la intención consciente de no restringir mis planes. 

Hace unos días fui un encuentro-conferencia de Red Viajar (primera y única Red Argentina de Bloggers de Viaje -de la que formo parte ciberneticamente pero con quienes nunca había tratado personalmente por encontrarme lejos) y la experiencia fue simplemente maravillosa. Mira que he ido a congresos iberoamericanos de blabablaah, a conferencias de días y días, a charlas de esto y lo otro… pero lo que viví el viernes fue uno de los encuentros mas gratificantes de los últimos tiempos. Todos las historias, relatos y charlas fueron increíblemente inspiradoras e interesantes. Me di cuenta que, en varios de los otros encuentros, conferencias y congresos a los que había ido, me había encontrado en algún punto mirando el reloj y pensando cuándo llegaría el momento en que l@s sucesiv@s señor@s con micrófono frente a todos - con sus títulos y teorías - dejarían de enredarse en su conocimiento academicista, cuándo todo ese palabrerío y debate tendría alcance en el mundo real. 

Pero escuchando las charlas del viernes la sensación fue otra, fue sensación de que no quería que se termine lo que estaban contando, que mientras escuchaba, me cuestionaba a mi, a veces los cuestionaba mentalmente a ellos y llegaba a síntesis y conclusiones que me hacían repensar mi realidad (y mi relación con este espacio de memorias personales públicas llamado blog).
Sentí con todos ellos, viajeros y escritores, una gran conexión y empatía. Algunas historias e ideas que escuchaba hacían en mi cabeza una ola expansiva multidimensional porque sentía que lo que ellos estaban contando era un transcripto de lo que pasa por mi cabeza (y por mi vida) a diario.

De entre esas ideas, conceptos y sincronías, los mas relevantes son:
  • El haberme encontrado con Juan y Laura. Ellos, bloggers y viajeros a dedo, se conocieron gracias a los viajes y relatos de los mismos. Juan viajó haciendo dedo por países de medio oriente, escribía su blog, escribió su libro y un día se empezaron a mandar emails (gracias a los viajes). Mails, amistad, mas viajes y amor. La historia resuena en mi cabeza porque, y acá viene un dato que creo nunca antes haber mencionado: mi novio y yo nos conocimos gracias a este mismísimo blog que están leyendo. Si no hubiera sido por mi idea de plasmar por escrito mis experiencias en SL, nada de todo esto estaría pasando. 
  • El dejar lo que sea y hacer lo que sientas (concepto expresado perfectamente en la experiencia personal de Dino y Aldana, una pareja que renunció a su trabajo de 9 a 5, su casa, auto y seguridades y se fue a viajar sin pasaje de vuelta haciendo Magia en el camino).
  • El entender que el eje de la vida es ayudar y dar, que la esencia de la felicidad es compartir. 
  • El confiar en el proceso, en el camino, dejarse llevar y perder la ilusión del control.
  • El confiar en la gente y entender que "ahí afuera" somos mas los buenos que los malos. El entender que la gente es buena, hospitalaria, sencilla y cálida en todas las esquinas del mundo, lo único que cambia son las formas y costumbres.
  • El saber que se puede viajar a toda costa, contra lo que todos te digan y con absolutamente cualquier recurso. 
Ahora, volvamos al titulo e idea central de este post: el cuestionar mi etiqueta de viajera (odio las etiquetas).-
Yo viajo porque me gusta mucho y porque tengo la suerte de encontrar varias y diversas formas y recursos para hacerlo, viajo de couchsurfer pero también por invitación de amigos y personas queridas. No viajo necesariamente con una "metodología": no recorro una región especifica, no me transporto de una manera en particular (sea "a dedo" o de "bajo presupuesto"), ni siquiera viajo por el hecho de conocer lugares distintos, éste y el que viene son años récord de viajes por casamiento: Indonesia, Rio Negro, Córdoba, India, USA, por ejemplo.

Viajar me sucede, lo escribo porque a veces me da la gana y lo publico porque siento que mi experiencia le puede importar a alguien. No escribo para tener visitas, sino que el proceso es al revés: escribo y a algunos (pocos o muchos) les entretiene leer.  Algunos ya saben como soy, mi vida, mi estilo, mi mente busca ser lo mas libre posible y creo que no podría imaginarme siendo de otra forma. Tengo muy en claro que este estilo de vida está muy relacionado con lo que tengo como eje: el crear conciencia, por medio del ejemplo, que todo es posible. Hacer pie en el infinito potencial que tenemos como humanos. El demostrar que podemos, en todo momento, romper estructuras y patrones limitantes y despertar a la realidad de que podemos SER y hacer lo que queramos. La idea es ser todos los días un poquito mejor. Y mucho mas.

Escribo mis experiencias porque considero que con ellas puedo ayudar a los que las leen a ser mas libres y felices, escribo porque a lo largo del camino voy aprendiendo y descubriendo nuevas dimensiones del hecho de estar vivo, NO de tomarse colectivos, trenes o aviones, NO de datos técnicos sobre tal o cual región-país o ciudad. Por eso, y es hora de que lo confiese, este no es un blog de viajes, es un blog de mi vida y resulta ser que está atravesada por viajes y una forma de desarrollarse que es bastante poco convencional.

Quiero que mi próximo post se llame algo como: "Momentos épicos de mi vuelta a Argentina", tengo mucho para contarles sobre como se sintió la vuelta a casa, pero, todo a su tiempo. En las próximas semanas estaré entretenida viviendo la genial experiencia de mostrarle mi país a mi novio "extranjero", luego, cuando todo se asiente, me dedicaré a escribir sobre las andanzas... a menos que surja una nueva e imprevista aventura que lo impida :)


31 agosto 2013

Cosas que pasan... en Hong Kong

Tratándose del primer día de paseo en la ciudad, y sin tener en verdad ningún tipo de itinerario armado sino una flexible idea de las actividades a realizar durante esos días, decidimos que nuestro primer paseo sea la visita mas típica y representativa de Hong Kong: el Victoria's Peak.

Por suerte, nuestro hotel quedaba a pocas cuadras del pintoresco tram del siglo 20 que te lleva en uno de los recorridos mas empinados del mundo hacia una de las vistas mas increíbles de la ciudad. En pocos minutos aparecimos allí, equipados con el abrigo que nos habían recomendado usar en el templado invierno hongkonés,  algún que otro mapa de la ciudad, HK dollars, cámaras de fotos y mi celular con GPS. 

Luego de haber pasado un buen tiempo en la cima, habiendo satisfecho nuestra avidez de paisaje, fotos panorámicas y vista de águila de la gran ciudad desde la mayor altura posible, antes de emprender la bajada, concordamos en que el precio del minirecorrido en tram para volver a la ciudad era ridículo (precio de turista, obviamente) y que era mucho mejor -para conocer mas, quizás- bajar por otro medio (colectivo o a pie)...

Siendo la nerd-geek que soy, antes de aterrizar en HK ya me había bajado la aplicación de Trip Advisor para Android que aconseja que lugares visitar, itinerarios a pie, descuentos en restaurants, etc. La genial aplicación recomendaba (como alternativa a bajar en tren), un trek -caminata- poco exigente de 20 minutos con vistas de la ciudad muy lindas desde la naturaleza. Mis lindos padres, cargados con la energía del primer día, la fe de que mi aplicación no fallaría, la certeza de que los carteles nos indicarían perfectamente por donde ir y mi insistencia de que no seria mucha la exigencia física, se aventuraron camino abajo por la montaña.  


De mas está aclarar que yo me sentía (y era!) totalmente responsable de llegáramos vivos a destino, después de todo, había sido yo quien había insistido en bajar por ese camino. Como la foto acá arriba bien lo ilustra, en el primer tramo del recorrido ya se podía adivinar que el paseo podía llegar a ser un poco mas impredecible de lo esperado.

En nuestro primer descanso nos sentamos en unos cómodos banquitos a metros de los cuales una pareja de señores mayores con su hija de 20 años compartían un té mientras de vez en cuando pispeaban hacia nuestro lado y nos sonreían amablemente. Gracias a la curiosidad de ellos (Hi, sorry, we were trying to guess but we couldn't tell... where are you from?), el carácter muy sociable de mi señor padre y los oficios de traductora de la chica y yo (entre los 4 adultos era puro lenguaje de gestos y señas), terminamos los 6 compartiendo una linda "charla" sobre la vida en Hong Kong, el qué nos llevaba a nosotros a estar ahí y a ellos a estar pasando la mañana de un día de semana en el parque tan relajadamente. Tanta fue la buena onda que terminaron ofreciéndonos bajar con ellos a almorzar en el buffet de la universidad de Hong Kong... invitación que rechazamos cordialmente explicándoles que todavía no teníamos hambre, que íbamos a bajar por "el camino de los 20 minutos", a lo cual su cara/respuesta fue de "están seguros que quieren ir por ahí y no venir con nosotros por este otro camino?", nuesra rta: si, gracias, gracias :)

Nos separamos en la divergencia entre los dos caminos y seguimos.
Entre animada charla (imagínense todo lo que teníamos para charlar después de un año sin vernos!), distracción por el paisaje, la ausencia de carteles, y el hecho de que el prolijo caminito asfaltado se había convertido en un impreciso sendero de tierra y roca; a los 15 minutos de caminata todo se había vuelto un poco difuso, mi "google map" me indicaba que estábamos literalmente en el medio de una cosa verde donde no existía sendero alguno.

Mi linda madre mirándome de reojito, encontrando difícil de ocultar su creciente extenuasión física, mi papa bajando cada escalón agarrándose la cintura: “yo no vine a Hong Kong a perderme en la montaña!” y yo que encontraba la situación extremadamente tragicómica mientras trataba de volver al ambiente a: ‘charla amena en la naturaleza’ y les repetía mi mantra preferido: “todo esta bien, todo siempre esta bien tarde o temprano vamos a llegar, todo es parte del viaje” y me reía un poco por dentro.  Vale aclarar que no se trataba de un trekking difícil -mi app tenia razón!-, sino que mis padres venían de un largo periodo de sedentarismo y alguna que otra complicación de salud lo cual hacia el camino mas ”desafiante”.

Durante esos 15 minutos, solo nos habíamos cruzado con un corredor transpirado que nos paso por al lado sin darnos tiempo de preguntarle nada y con una china de sombrero que, ante nuestra pregunta por indicación, solo pudo sonreír y señalar con el dedito camino abajo. Seguimos.


La fría mañana en la cima de la montaña se había convertido en un cálido mediodía de sol vertical y molesto acarreo de abrigos. Seguíamos avanzando camino abajo no por tener la certeza de que llegaríamos a algún lugar sino solamente porque era mucho mas extenuante la perspectiva de volver 20 minutos hacia arriba. Pasaron 10 minutos mas, diez minutos en donde ya nadie hablaba, nadie sacaba fotos, nadie decía que lindo el paisaje, ni que divertido estar en Hong Kong.

Hasta que, de pronto, aparecieron ellos. Ahí, en el medio de la nada, sentados en un descanso con bancos y techo de madera. Ellos ahí, muy solos, disfrutando de su hermosa y privilegiada vista a una especie de ladera tapizada de arboles, rodeados de naturaleza, tranquilos, charlando entre si, tomando te verde de su termito. Claramente no nos esperaban, nos miraron, sonrieron y nos invitaron a sentarnos a recuperar aire. 


La tensión, obvia minutos antes de encontrarlos a ellos, se disolvió en el bosque; y la angustia de no saber donde estábamos se convirtió en una relajada predisposición a compartir una charla sin apuro, sin preocupación, sin tiempo con nuestros nuevos y jubilados amigos: Kenneth y Allison. 

Hablaban perfecto ingles y supieron indicarnos, enseguida, que estábamos relativamente cerca de la ciudad y que ellos nos podían acompañar hasta la salida. Nos dijeron que, de todos modos, estaban por bajar a comer y que, si queríamos, podíamos ir con ellos a la cantina de la Universidad (segunda vez en el día que nos invitaban al mismo lugar!) así que decidimos que “por que no?” y los seguimos.

Aparentemente les caímos en gracia (y ellos a nosotros), nuestra historia de viaje y reencuentro desde la lejana Argentina y Sri Lanka, nuestro primer día en Hong Kong, primera vez de padres en Asia, las divertidas diferencias culturales, por ejemplo a la hora de comer: ordenamos 5 platos, y en la cultura china todo se comparte, todos comen un poco de cada cosa (habrán visto en los restaurantes chinos/indios la bandeja rotatoria incorporada a la mesa), pero padre estaba tan hambriento que se comió un plato él solo mientras Kenneth se reía, lo miraba y le preguntaba: “Así comen en Argentina? Un plato entero cada persona?”.  

Como decía, me imagino que les habremos resultado 3 personajes simpáticos, inusuales y “novatos en Hong Kong” y, supongo que por haber sido ellos una pareja de jubilados sin obligaciones de tiempo ni preocupaciones, es que se ofrecieron alegremente luego del delicioso almuerzo (fue la comida mas rica y barata que comimos en los 5 días en HK) a llevarnos a conocer el puerto de Stanley, en la costa sur de la isla.

Ese fue, en verdad, el comienzo de un día que terminó siendo uno de los recuerdos mas lindos de toda la estadía en Hong Kong. Paseando en colectivo, caminando por callecitas y ferias menos conocidas, aprendiendo de su cultura, charlando sobre política, economía y calidad de vida en HK, sobre Argentina, sobre el resto de China, sobre su vida, su rutina, disfrutando y compartiendo también mas tarde -cuando el frío empezó a ponerse mas crudo- una cena compuesta de noodles/dim sum junto con lección gratis de como comer con palitos chinos. 

El enérgico jubilado HongKongnes, excelente persona, lleno de vitalidad, buen humor y conocimiento de su ciudad, junto con su menudita y amable mujer terminaron siendo, sin pensarlo, sin planearlo, sin siquiera imaginarlo, los mejores guías (y amigos) que podríamos haber imaginado en ese épico día de reencuentro en Hong Kong. 

Fue un día inolvidable gracias a nuestros amigos hongkoneses y a mis dos principales compañeros de viaje; ellos quienes desde el comienzo estuvieron dispuestos a animarse a bajar esa montaña sin saber muy bien a donde nos llevaría, a subirse a colectivos sin saber si terminaríamos perdidos del otro lado de la isla, a probar esa comida, a caminar esas calles conmigo. Una vez mas confirmo que no podría tener mas suerte. Confirmo eso que todos los viajeros, los que amamos la adictiva adrenalina que provoca lo desconocido, sabemos muy bien: 

Los mejores viajes no están hechos de paisajes, de arquitectura, de fotos exóticas, ni de grandiosas aventuras . Los mejores viajes están hechos de gente, de aprendizajes, experiencias y del poder compartir y aprender de lo diferente. Están hechos de enriquecedores encuentros con otras culturas, con gente de distinta edad, entorno y vida, con personas que simplemente por ser/actuar y pensar ligeramente distinto a nosotros, desafían nuestras formas y nos obligan a repensar nuestro mundo. Cuanto mas viajo, mas me convenzo de que no se trata solamente del destino a donde uno viaje sino principal y especialmente de con quien(es).

:)

13 junio 2013

Hong Kong ♥

Mi versión  



Hay algunos elementos y sensaciones que se repiten cuando viajo, particularmente el concepto de "no única versión/no única verdad" que voy a pasar a contarles. Haber pasado 5 días en Hong Kong interactuando con su gente, observando sus costumbres, probando su comida y caminando por sus semi occidentales, semi orientales calles quizás me generó la ilusión que la había entendido, pero en el fondo se que no hay una sola versión de Hong Kong -ni de ningún lugar- . El concepto de la "no única versión/no única verdad" aplica a todo lugar que se visite, a toda conceptualización que nuestra cultural y temporalmente condicionada mente pueda generar.


La Hong Kong que pueden absorber los sentidos de nosotros, eventuales turistas o viajeros temporales, dista de la que puede experimentar un hongkonés cuyos ancestros vivieron ahí desde tiempos de la guerra del opio, la que puede experimentar un inland chino que recientemente haya migrado a Hong Kong, la que vive cualquier expat empleado de una de las muchísimas multinacionales que operan ahí o la HK que pueden absorber los sentidos de una migrante filipina.


Honk Kong con muchas luces a días del año nuevo Chino.
Todo es extremadamente subjetivo y el que no exista una sola versión de un lugar se basa principalmente en que las experiencias y situaciones que a uno le toque vivir en ese lugar son totalmente únicas y "personalizadas". Todos vivimos realidades ligeramente distintas aunque estemos en el mismo lugar, en el mismo momento.

Elementos como:

  • el hotel/casa donde uno se aloje,
  • las comidas que uno pruebe, 
  • las calles que elija recorrer, 
  • la gente con la que le toque interactuar, 
  • las "atracciones" que uno visite,
  • los eventos fortuitos (afortunados o desafortunados) que le toquen vivir en ese lugar
  • las experiencias pasadas
y sobre todo:
  • la actitud mental que uno elija tener a lo largo del viaje
hacen TODA la diferencia.


Mi sensación es que, aun después de haber pasado ciertos días abstraída del resto del mundo entre sus enclinadas calles, me hubiera gustado quedarme mas, mucho tiempo mas en Hong Kong... unos meses quizás. Siento que quedaron cosas por hacer y por ver, esa desesperante sensación de que no alcanza la vida, los ojos y el tiempo para ver y aprender todo lo que quiero. La única solución a esa sensación de "inagarrabilidad de los viajes y las experiencias" es disfrutar intensamente cada segundo, cada instante que transcurre, vivir el presente al máximo y saber que ese mismo instante es único e irrepetible donde sea que estemos, sea lo que sea que estemos haciendo. Incluso este momento sentad@ frente a la computadora leyendo el relato de una persona quizás desconocida, uno aprende de todo: viajes, personas, textos, situaciones, películas... Quizás el viajar o encontrarse en un lugar nuevo sea para la mayoría de los mortales un buen ejercicio para incorporar el habito de disfrute del presente y llevarlo, después del viaje, a la vida "diaria".

Habiendo sido mi anterior viaje a Malasia como couchsurfer -viajando sola, sin plan, sin saber donde iba a dormir, ni a quien iba a conocer, ni que iba a hacer cada día, ni con quien- fue un muy divertido contraste el encontrarme en esta ocasión parando en hoteles con desayuno continental y un itinerario mas definido. Creo que amé Hong Kong justamente por todos los elementos que menciono allá arriba pero especialmente por el hecho de que mi actitud mental, mi estado anímico y predisposición a disfrutar cada segundo estaba extremadamente potenciado por la circunstancia emocional: 


El reencuentro con mis geniales progenitores después de mas de un año sin vernos


El tener el placer y privilegio de poder reencontrarnos en una ciudad asiática que, como mencioné en anteriores posts, considero surreal. El volver a ser hija de nuevo después de un año entero sin ver a nadie de mi familia y -mejor aún- ser hija única y malcriada por 20 días seguidos. 

El poder acompañarlos en su primer viaje por Asia y divertirme con situaciones como por ejemplo, su cara de asco cuando en los restaurants les servían "agua tibia" (es costumbre de los asiáticos tomar así el agua para facilitar la digestión).

Todo contribuía a predecir que los próximos 20 días con ellos (viajando por Hong Kong, Tailandia, Cambodia y Sri Lanka) iban a ser muy especiales -en todo sentido- y lo fueron! Agradezco que me hayan tocado padres viajeros como yo (o quizás yo seré viajera como ellos?) quienes en cualquier oportunidad que encuentran se toman el raje a donde sea.


Antes de contarles una pequeña anécdota de este viaje (que leerán en el próximo post), me parecería justo situarlos en el contexto espacio-temporal en el que la historia se desarrolla. Mas por hacer justicia a esa ecléctica isla que por creer que los personajes y emociones participantes en el relato tengan menos relevancia; Hong Kong ofició de escenario ideal para un reencuentro que hubiera sido igual de extraordinario en cualquier otra parte del mundo :)
  


 Que tiene Hong Kong de especial?


Aunque la verdad es que Hong Kong (y, de ahora en mas, HK = HK + Kowloon) es una ciudad difícil de poner en palabras (y sé que esto se suele decir de casi todos los lugares/países: "tenes que ir para entender"), voy a hacer un esfuerzo extra por transmitirles lo mas fielmente las sensaciones que me transmitió. 


Antes de viajar varios me preguntaban: "Vas a Hong Kong? Que hay ahí? No es como una ciudad de negocios? Puro asfalto y edificios? 5 días? No es mucho?". Acá va mi explicación de como se vio Hong Kong en Enero de 2013 y por qué aconsejo a todo viajero que ande por la zona no perdérsela.



Aspectos Culturales


Locura por la comida fresca. Muy fresca.
Mujer pescando cangrejo.
Los Hongkoneses, como la mayoría de los asiáticos (de Asia-Pacifico mas precisamente) son muy exigentes con el concepto de "comida fresca". Todo restaurant que se precie de tal, tiene en su vidriera un display de peceras con langostas, cangrejos y distintos tipos de peces para elegir. Uno puede seleccionar el pez a ser matado, condimentado, cocinado y servido en el plato en menos de 20 minutos. Quiero contarles que no he tenido el "placer" de probar dicho estilo de comida, ya que me daba demasiada pena -y un poco de asco- verle la cara a mi victima. No voy a dar nombres pero CIERTA persona, luego de mucho pasear para encontrar lugar donde comer terminó exclamando "Mah siii... yo prefiero comerme un Mc Donalds que ya conozco como es" jajaa :P
Vale aclarar que la "frescura del alimento" no solo aplica a restaurants y comida de mar sino también a los mismísimos pollos y demás animales no muy grandes. Lo había visto antes en Marruecos y funciona algo así: uno va, elije la gallina, la matan y rebanan en tu cara y te la llevas a casa muy tranquilamente a hacer un guiso.


Pollo vivo al paso.
Dato culinario: La comida originaria, típica y mas representativa de los cantoneses del sur de China /aka: Hong Kong y regiones aledañas/ es el muy sabroso Dim Sum. Se trata de bollitos de cerdo, pollo, pescado o cualquier vegetal envueltos en masa que se sirven hervidos o al vapor y se comen a la hora del desayuno, té o cena. Un personaje de la vida que conocí en Malasia un dia me contó que "Dim Sum" significa "tocar el corazón"..



Todo bicho que se mueve...

 

...va a parar al asador. No debemos olvidar que Hong Kong ES China, por lo tanto: comen absolutamente cualquier cosa que se mueva. El cartel acá al costado ilustra lo muy variada que es su dieta.  Si andan con ganas de probar sopa de serpiente, ya saben donde ir. También comen tortugas, patos, lagartos, gusanos y debo contarles que no es un mito: en ciertas regiones de China continental comen también perros y gatos. 


La "población mayor" es muy activa y vital.

El estilo de vida del habitante nativo de Hong Kong (dieta, hábitos, manejo del estrés, etc) le permite llegar a la edad adulta siendo aun muy enérgico y vital. Cualquier persona que visite Hong Kong, podrá pasearse por sus parques a la mañana y divisar más de un jubilado practicando Tai Chi, una practica milenaria que consiste en mantener el cuerpo y mente en forma con movimientos muy lentos, suaves y "meditados", es literalmente una mezcla de yoga y meditación. Por otro lado, la cultura Asiática-oriental de respeto a los mayores hace que ellos formen parte esencial del núcleo familiar.  Otro dato demográfico que me proporcionó mi amigo Kenneth (del cual les contaré mas adelante) y que me confirma Wikipedia es que:
Hong Kong tiene una tasa de fertilidad de 0,94 hijos por mujer, una de las más bajas en el mundo. A pesar de esto, la población continúa aumentando debido a la inmigración procedente de China continental... (mano de obra barata que le dicen...)
Aprovecho para contarles también que, así como en Buenos Aires se pueden encontrar viejitos jugando a las bochas en el parque, en China (lo vi tanto en Hong Kong como en Macau) no solo hay abuelos sanos sino que también se encuentran a los famosos "viejos timberos". Se juntan en mesitas en plazas, fuman un cigarrillo tras otro y se los ve completamente ensimismados en el juego mientras exclaman frases que obviamente no entiendo. China tiene una cultura lúdica MUY notable, no solo gente mayor sino familias, madres e hijos, amigos en sus casas juegan a la cartas, domino, mahjong, etc..


El reino de los productos importados

Al igual que todo país cuya economía sea de extremo libre comercio (y siendo una islita sin muchos recursos), HK se abastece de productos importados de TODAS partes del mundo, creo que no hay nada (excepto smog) que se produzca localmente. Les debo fotos del supermercado, pero se puede encontrar carne de Australia, frutas de Tailandia, quesos de Europa y lo que sea que se les ocurra.
Lo loco, el supermercado se puede pagar con la Octopus Card (tarjeta simil SUBE en Bs As) que en HK no solo sirve para pagar el transporte sino -casi- todo tipo de producto-servicio.


El perrito, un accesorio. 



Perro tailandés con pañales y zapatillas.
Esto es una constante que se repite y llamó mi atención primero en Bangkok en Mayo de 2012 y creería es una escena normal en toda capital de país con alto PBI -que no sea musulmán. Resulta que el perro puede convertirse un accesorio mas. Chiquito, compacto, bien emprolijado, bañado y perfumado. Va en la cartera, en el auto, y hasta se los llevan de paseo en "andadores de perros". Como la foto bien lo ilustra, en los malls hay "estacionamientos de perros" en donde los cuadrúpedos esperan pacientemente que sus dueños terminen de hacer las compras.



Perro tailandés
en andador.
Nota de la autora: Quizás esto me llama la atención mas de lo normal únicamente porque venia de vivir un año en Sri Lanka, en donde los perros que uno ve en la calle no suelen estar en el mejor estado. Acá en SL no existen lavaderos de perros, muchísimo menos paseadores de perros. No existen variedades de servicios o productos para los amigos caninos y creo que la explicación reside en que:  Por mas que la mayoría en SL es Budista,  los austeros practicantes del Budismo Theravada no son necesariamente la
población mas económicamente afluente. La mayoría de la minoría de musulmanes de Sri Lanka (componen un 7% de la población total) pertenece al rango de mayor poder adquisitivo y en su religión el perro es un animal impuro. Por lo cual, sus rupees extra no son dedicadas a tener perritos impecables sino a otros fines. 
Ps. Esta explicación es puramente deducida por mi y cuando le comenté a mi novio mi teoría se armó un debate que otro día les cuento.


Estacionamiento de perro en mall de Hong Kong


Taoísmo.



Viniendo de un año de vivir en Sri Lanka creí que quizás no me iba a sorprender tanto con "el asunto de la religión", cada día en Colombo me cruzo con estatuas, imágenes, templos Budistas, kovils hinduístas y mezquitas musulmanas.
Por otro lado, esa especie de encanto con el budismo -que tengo y que viene desde mis tiempos de adolescente- se fue disolviendo o mas bien se convirtió en algo natural con el pasar de los meses de vivir acá y de practicar meditación, algo de yoga y leer sobre Buddha y las ideas que difundió. Así, casi sin darme cuenta, esa filosofía/religión fue dejando de ser algo ajeno o exótico para convertirse en parte de la vida normal. Creía que Hong Kong iba a ser mas iconografía budista, mas de lo mismo... pero no! Por mas que una muy escasa proporción de la población de HK practica cultos, se trata de todos modos de practicas muy muy distintas a las que el "mundo occidental" (cristianos, protestantes, ortodoxos, evangélicos, judíos,  etc..) está acostumbrado.

Me encontré con estatuas de Buddha en algunos lugares, si... pero con algo distinto también. Tarde pero en algún momento conecté los puntos y me di cuenta que esos templos llenos de figuras de dragones, cantos y gente prendiendo sahumerios que había visto en el barrio chino de Melaka (en Malasia) eran muy similares a los que estaba visitando en Hong Kong y todo cerró: eran templos TAOISTAS chinos!
El taoísmo y el budismo tienen sus puntos en común pero no son lo mismo. En brevísimos términos, se podría decir que el budismo "empezó" hace 2500 años en el norte de India siendo las enseñanzas de Siddhartha Gautama la base de su filosofía; por otro lado el taoísmo data de mas o menos la misma fecha pero sus inicios fueron en China y su "fundador" fue Laozi (Lao Tse) quien supuestamente escribió el Tao Te Ching.


Fue una experiencia totalmente nueva y distinta el visitar el Man Mo temple sobre la Hollywood St. de Kowloon. En medio de un barrio muy occidentalizado, donde se encuentran la mayoría de los bares, los expatriados y los after-hours (pero también casas de antigüedades chinas, galerías de arte y mercados de artesanías locales) se puede encontrar este templo construido en 1847. Humo de decenas de sahumerios encendidos al mismo tiempo, música que transporta mas bien a una fábula china que a la ciudad del futuro que es HK, gente ofrendado papeles que se queman en hogueras a un costado y un ambiente general de rito mezclado con superstición. No importa que tan ateo uno sea, el pasar y ser testigo de prácticas tan distintas es una visita que vale la pena.



Mercado de pájaros, flores, peces, etc..
Si hay algo que me encantó de Kowloon son los mercados. Existen ciertas calles o zonas designadas para coleccionistas, hobbistas y aficionados; cuadras y cuadras de una inmensa variedad de eso a lo que la gente dedica su dinero/tiempo libre (y tenemos que tener en cuenta que la densidad poblacional/poder adquisitivo en Kowloon-HK es de los mas altos del mundo). Hay mucho de lo que sea para todos los gustos.  
Mercado de peces.

 Existe la zona donde se encuentran peces de distintos tamaños, colores, formas (no para comer sino para
cuidar!). Existen varias otras cuadras donde venden perros, gatitos e inimaginable cantidades de accesorios para ellos. Caminando un poco mas se pueden encontrar un conglomerado de locales donde se venden flores y plantas que hacían a mi madre suspirar cada 10 metros mientras exclamaba "Ay! mira esa!"...y eran ciertamente flores/plantas muy lindas y exóticas que nunca había visto. Existe también un pintoresco mercado de aves donde los gorriones avivados le roban la comida (a través de las rejas) a los tucanes, loros y demás pájaros raros enjaulados. Vale aclarar que el mercado de aves no es lo mismo que el lindísimo aviario (foto) -que también existe en Hong Kong y que se puede visitar... gratis!. Lo mas lindo de todo? Estos mercados se pueden recorrer todos en un mismo día de paseo a pie por la ciudad.
Aviario en el medio de la ciudad.


Billetes impresos por bancos comerciales.

10 HK dollars, el único impreso exclusivamente por la HKMA.
En la mayoría de los países del mundo, la impresión y distribución de la moneda es administrada por un  banco central y/o por el gobierno. Pero NO EN HONG KONG! Los bancos que existen en HK imprimen su propia versión de los billetes. En total 3 distintos bancos comerciales + la Autoridad Monetaria de HK imprimen moneda... así que se pueden encontrar 4 distintas versiones de cada. Me di cuenta de esto en un momento en que llegó a mi mano un curioso billete de "marca" HSBC (Hong Kong and Shanghai Banking Corporation).


Camping urbano doméstico.
Hubo algo que me causó curiosidad uno de los días que paseaba por los espacios públicos de Hong Kong, una escena que no había visto los días anteriores. Camino al subte, cerca de las plazas, en las veredas mismas la imagen se repetía: grupos de mujeres sentadas, mantel desplegado, charlando, tomando jugo, pintándose las uñas, leyendo revistas sin mayor problema ni preocupación... sin que los transeúntes que pasaban por al lado se inmutaran por su presencia y sin que a ellas tampoco les afectara en lo mas mínimo estar sentadas literalmente en la calle, en display, pasando el tiempo a la vista de todos. Al principio creí que se trataba de algún tipo de evento que afectaba solamente a una parte de la ciudad, algo temporal.. pero a medida que pasaba el día -y nosotros nos movíamos a lo largo y ancho de la ciudad- la escena se repetía.
Hacia el final de la jornada decidí que no me iba a quedar con la intriga, entonces me acerqué a una de las chicas y le pregunté: "Por qué hay grupos de mujeres reunidas en la calle?", a lo que ella me miró, sonrió y me contestó con total naturalidad: "Porque es Domingo!" lo cual aumentó mi curiosidad, le repregunté entonces: "Porque están reunidas acá en vez de en sus casas?"y ahí vino la explicación. Se trataba (se trata) de mujeres de Indonesia y principalmente Filipinas que trabajan de empleadas domesticas. Como no tienen en los departamentos en los que trabajan un lugar propio donde juntarse con amigas, la convención cultural es hacerlo en la calle. Todos los domingos y feriados puede observarse entonces, esta especie de camping urbano público que tan natural les resulta a todos los residentes de la isla.

Es China? Es comunista? Es capitalista? Y Macau?

Calle colonial en Macau.
 Es divertido el ejercicio de preguntarle a los Hongkongeses si son Chinos o no. Algunos te van a mirar con cara de que los acabas de insultar muy fuerte (me acabas de llamar Chino!?) y otros te van a contestar "OBVIO que somos China!". 

Hong Kong es un sistema económico capitalista bajo la soberanía de un país de ideología oficial comunista, lo que podría bien denominarse un pastiche, una contradicción total. Además del sistema económico, tanto Macau como Hong Kong son las dos únicas regiones de la República Popular de China que mantienen un sistema administrativo y judicial independiente, e incluso su propio sistema de aduanas y fronteras externas. Al igual que en el caso de HK, al visitar Macau es necesario llevar pasaporte y gestionar una nueva visa como si se estuviera ingresando a un otro país. 


Taoísmo, ruina histórica y casino.

 A tan solo 63km y un ferry superveloz de distancia de HK se encuentra Macau y por mas que se puede recorrer en un día o dos, es todo otro mundo... otra visita en si misma. El hecho de haber sido sido colonia portuguesa desde mediados del siglo XVI hasta 1999! hacen que sus calles, comida típica, edificios históricos y hasta idioma oficial sean muy distintos. Conocida como "Las Vegas" de Asia, al llegar a la isla de Macau uno encuentra combis que te llevan a los casinos gratis (nosotros nos avivamos tarde!), carteles escritos en portugués, y muucho pero mucho turismo interasiático... ya que para los chinos/japoneses visitar iglesias católicas y ruinas portuguesas es todo una rareza. Macau es en resumen: algún que otro templo chino, muchos edificios/calles/ruinas históricas coloniales y demasiados casinos futuristas estrafalarios, todo en 29.5 km2





Transportes y Paisajes


La escalera mecánica mas larga del mundo.


Cuando escuché hablar de la escalera mecánica mas larga del mundo mi pensamiento inmediato fue: 
"-Bah... que puede ser? Una escalera que va desde el 1ro al 5to piso en algún mall pretencioso?"
 Y no, no era eso. Ni cerca. Se trata de una escalera mecánica que se extiende a lo largo de cuadras y cuadras atravesando no un mall sino la mismísima ciudad. Un paseo muy entretenido, sobre todo teniendo en cuenta que a medida que uno avanza se puede ir espiando en los locales aledaños, en los departamentos de los vecinos, observando a la gente viviendo su vida normal. Esta escalera fue construida con el objeto de ahorrarle a los peatones el grandioso esfuerzo (y doy fe que es muy cansador!) de tener que caminar cuesta arriba en uno de los barrios mas residenciales y a la vez turísticos de Kowloon.
 
Ferry que conecta las islas + breathtaking skyline.


Todos los días a las 8pm hay "espectáculo de luces y música". Gratis!

No estuve aun en Australia pero ciertas personas que si estuvieron por esos lares, mencionaron en mas de una ocasión que el paisaje marítimo de Hong Kong/Kowloon es parecido al que existe en Sydney.

Lo que yo puedo contar es que el muy breve paso en ferry entre Hong Kong y Kowloon -junto con la vista del llamado Skyline de Hong Kong- es una experiencia, mezcla de combinacion de paisajes con sensación de estar en una película de James Bond, que no había vivido nunca antes. Se puede también cruzar de una isla a otra en subte pero la verdad que no entiendo a quienes prefieren pasar por un túnel abajo del agua en lugar de tener esta vista en cada oportunidad posible.

 
Única ciudad con tranvías de dos pisos.


Nunca había andado en tranvía y, en Hong Kong, sólo se me ocurrió subirme a uno hacia el final de mi estadía. Menos mal, sino me hubiera pasado todos los días sentada ahí en el segundo piso observando la ciudad desde las alturas, sacando fotos desde la comodidad de mi asiento cual turista japones en double decker londinense.

El tranvía es muy barato, eficiente y mágico (si, mágico)... es una de esas cosas que tenes que hacer y disfrutar sin pensar si te pasaste de estación o en cual parada estás, recorrer la ciudad, mirar su gente. El tranvía va y viene haciendo siempre el mismo recorrido, nada puede salir mal.

Otra cosa loca (y nada que ver con los tranvías, perdónenme el desvarío pero me acabo de acordar) de Hong Kong es que algunas aerolíneas tienen mostrador para hacer check-in desde la ciudad... osea desde el subte-tren que va al aeropuerto. Bajas, haces el check in, te subís al tren de altísima velocidad que te hace tapar los oídos de lo rápido que va y 20 minutos después aparecés en el aeropuerto, pasas migraciones y listo.


Verde, mucho verde.. y hasta playas!

Vista desde la ventana del hotel.
A pesar de la ya nombrada alta densidad poblacional, se dice de Hong Kong que es una de las ciudades con más espacios verdes en Asia. De las grandes ciudades de este continente que conocí (que tampoco son tantas: Bangkok, Kuala Lumpur y Hong Kong) puedo decir que ésta ultima tiene efectivamente mas espacios verdes que las demás. Bangkok es una jungla de cemento mientras que en Kuala Lumpur hay considerablemente muchos y muy lindos parques. Hong Kong es radicalmente distinta porque gran parte de su territorio es espacios de bosque "salvaje", osea que no se trata solamente de prolijos parques sino de paisajes que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.



Yendo a Stanley en bus.
La mayor parte de los habitantes de HK vive en departamentos en edificios muy altos, lo cual concentra la población en las zonas urbanizadas dejando espacio al "bosque". Al recorrer la periferia de HK en colectivo (actividad altamente recomendable y económica) se pueden ver bahías, espacios verdes y algunas playas hacia el sur.  La topografía de HK la hacen un lugar ideal para hacer hiking, trekking y todo tipo de caminatas en la naturaleza. Quedé completamente fascinada con la idea de poder tomar un colectivo y en un par de minutos aparecer en una zona boscosa sin acumulación urbana de humanos, donde perderse en la naturaleza y caminar -por recorridos designados o "libres"- durante horas y hasta días!  


Eso es todo por ahora, en breve sale la parte 2: "Cosas que pasan... en Hong Kong".

3 veces en India

Estoy en India por tercera vez. Desde la 1ra vez que vine, hace dos años, no pude domesticar el obsesivo pensamiento de volver. No pude dome...