31 agosto 2015

El recuerdo

Hoy me vino el recuerdo de un pensamiento angustiante que tuve... hace 10 años. Ya DIEZ años pasaron y yo sigo tan joven como siempre, que maravilla *se estira las arrugas, se pone 3 cremas distintas*.

La cosa es que me acordé de cuando tenía 20 años y se me había dado por hacer el work & travel en EEUU. El primer año, de inexperiencia y ansiedad, me anoté en un resort perdido en West Virgina, probablemente el estado menos cool de todo Estados Unidos. La pasé increíble, comí mucha comida de microondas, también comida de restaurant, esquié la temporada gratis, compré tecnología innecesaria, me volví a los 3 meses con algunos ahorros y de novia con un chef yanki.

Al año siguiente la mayoría de mis amigos de aquellos días quisieron más. Algunos probaron ir a Florida o a Hawaii. Yo, como estaba muy enamorada A LA DISTANCIA y planeaba reencuentro, volví al mismo lugar del año anterior. Dos años seguidos (osea 2 temporadas) de West Virginia, dos años de nieve y redneckismo. Pero yo era feliz. Era casi feliz en verdad, había algo que me afectaba la vida y eso era: EL FRIO.

No se si alguna vez lo mencioné pero tengo un enemigo mortal y ese es el frío. Aparte de madrugar (o que me despierten abruptamente), nada me pone de peor humor que el viento congelado en la cara, los dedos inertes, la nariz helada, el entumecimiento sensorial y cargar kilos de abrigo. Not fun.


Así como aborrezco el invierno, amo muy fuerte el verano. Al punto de todos los años contar los días que faltaban, cual Crónica TV, para estar de musculosa y short. Escuchar grillitos a la noche y vivir la despreocupación de los atardeceres de colores en la playa (denle click a esta canción si quieren detalles de a lo que me refiero).

Les decía entonces, el pensamiento que tuve luego de haberme fumado 6 inviernos seguidos, esa duda inquietante (que convenientemente me volvió a la memoria hoy) fue:

"Acaso voy a recuperar alguna vez los veranos perdidos? Dios mío por qué esto? Tanta crueldad me tiene que pasar a mi por favor te lo pido no puede ser así Luis Alfonso Cabrera Lopez Corral!" 

Se veía, desde mi limitada perspectiva, como un dilema que requería cierta reflexión. Creía que eran veranos perdidos que nunca volverían. Y así, como quien no quiere la cosa, se empezó a crear el espiral de DESEO de algo. Deseo de recuperar esos veranos de arena, sol, mar y #CALOR.

Algunos años pasaron y la vida, tan jocosa y complaciente, mirándome con su sonrisita sagaz (cual genio de la lámpara), se encargó de cumplirme el deseo con un gran:

"COMO QUIERAS, nena!" 

Y acá estoy, hace más de un año enviada de una patada voladora, tan inesperada como aleccionadora, a nada menos que: el desierto. Querías calor, arena y sol?  TOMA ESTOS 45°C en DUBAI!! *Plin!*


Igual todo bien con vos, vida. Se que me regalaste 2 años en el paraíso tropical y que estamos las dos acá para hacer lo que sea que yo tenga ganas. Sabés como me di cuenta? Porque además de reírte mandándome veranos eternos, me diste lo que te pedí explicitamente hace algunos posts atrás:
"Si me preguntan si quisiera vivir en un país o ciudad que tenga un adecuado sistema de transporte, donde existan autopistas, trenes y subtes (hace cuantos siglos no piso un subte), me encantaría. Una ciudad que tenga multiplicidad de sabores que probar en las calles, en la cual hayan muchos eventos culturales, una vida nocturna que vaya mas allá de 3 clubes y 4 pubs, en una de esas capitales donde se organizan congresos internacionales y donde confluyen ideas y mentes del mundo, contesto sin dudarlo: ME ENCANTARIA!".
Estaba pidiendo vivir en Dubai y ni sabía.



Será cuestion, entonces, de aprender a afinar bien la puntería.

2 comentarios:

  1. Te quiero loca del verano!!
    A tener cuidado con lo que deseamos pero a no dejar de hacerlo NUNCA!
    Besos voladores amiga

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  2. genia de las genias !!!! segui escribiendo plis ....es una delicia leerte :) <3

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